‹‹En este nivel se palpa el vínculo que el a puede tener con el goce, que está enmascarado por toda la confusa esperanza que tenemos en lo que serán nuestras vidas más allá, y que hace que dejemos completamente de lado el problema del goce que está aquí, detrás del conjunto vacío, detrás del campo del Otro depurado de este goce. Y esto explica seguramente el valor que posee en general, en lo que llamaba hace poco nuestra civilización, una consigna como la del hábeas corpus. Tienes tu cuerpo, este te pertenece, solo tú puedes disponer de él para mandarlo al asador.››

Lacan Jacques. El Seminario libro 16, De un Otro al otro. Paidós, Buenos Aires, 2008, p. 338.