Todos los términos freudianos son repensados por Lacan a la luz de la verdad y, luego, prescriben como fin de análisis su formulación. De aquí que un enunciado –en fin, una serie de enunciados- constituya el golpe de gong capaz de poner fin a la experiencia analítica cumplida. Y el final mismo de “la cosa freudiana…” define la acción analítica (no estamos en el acto sino en la acción) como “lo que no se sostiene sino por su articulación con la verdad”.

Jacques Alain Miller