«…, la constelación original que presidió el nacimiento del sujeto, su destino y diría casi su prehistoria, a saber las relaciones familiares fundamentales que estructuraron la unión de sus padres, resulta tener una relación muy precisa y quizás definible a través de una fórmula de transformación, con lo que aparece como más contingente, más fantasmático, más paradójicamente mórbido en su caso, a saber, el estado último de desarrollo de su gran aprehensión obsesiva, el argumento imaginario al cual llega como a la solución de la a angustia vinculada con el desencadenamiento de la crisis.»

J. Lacan: «El mito individual del neurótico». En J. Lacan: «Intervenciones y textos 1» Edit. Manantial, 1986; págs. 42-43.