‹‹Para liberar la palabra del sujeto, lo introducimos en el lenguaje de su deseo, es decir, en el lenguaje primero en el cual, más allá de lo que nos dice de él, ya nos habla sin saberlo, y en los símbolos del síntoma en primer lugar. […] Por ser el lenguaje que capta el deseo en el punto mismo en que se humaniza, haciéndose reconocer, es absolutamente particular al sujeto››
Lacan, Jacques. “Función y campo de la palabra y del lenguaje en psicoanálisis”. Escritos I. Siglo XXI, Buenos Aires, 2001, p. 282.
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