‹‹[…] como lo enseña la experiencia cotidiana toda decisión de un conflicto pulsional vale sólo para una determinada intensidad de la pulsión; mejor dicho, sólo es válida dentro de una determinada relación entre robustez de la pulsión y robustez del yo. Si esta última se relaja, por enfermedad, agotamiento, etc., todas las pulsiones domeñadas con éxito hasta entonces volverán a presentar de nuevo sus títulos y pueden aspirar a sus satisfacciones sustitutivas por caminos anormales.››

Freud, Sigmund. “Análisis terminable e interminable”. Obras completas, vol. XXIII. Amorrortu, Buenos Aires, 1991, p. 228.