‹‹En el momento en que se pone en juego la verdad, el nuevo sentido que se obtiene manifiesta una cara de goce, un sentido empapado de goce. En este movimiento que anuda verdad y goce se produce una nueva implicación del sujeto. Tenemos así la raíz del consentimiento del sujeto a esta nueva verdad: consiente porque al decirla en la experiencia analítica se produce un goce que lo implica.››

Laurent, Éric. Modos de entrada en análisis y sus consecuencias. Paidós, Buenos Aires,1995, p.15-16.