Dora abandona el análisis. Freud dice: en la transferencia me coloca en el lugar del Sr. K, del cual se venga, abandonándome.

La pregunta que se me formula es: “¿qué distinguiría este abandono de un pasaje al acto, siempre que no lo sea, ya que no se ve la orientación hacia el Otro de la que hablará Lacan?”

En el caso Dora, Freud en el epílogo (1) dice: “Dora hizo recaer sobre mí la venganza que quería ejercitar contra K y me abandonó como ella creía haber sido engañada y abandonada por él. La paciente actuó (aguieren) así de nuevo un fragmento esencial de sus recuerdos y fantasías, en lugar de reproducirlo verbalmente en la cura.”

“Recuerdo, repetición y elaboración” (2) es uno de los textos que escribe Freud y que se recopilan bajo el nombre “Escritos técnicos”. Allí Freud nos dice que aquello que no puede ser recordado es repetido sin tener conciencia del elemento reprimido. A esto se refiere el término agieren. Lo había enunciado por primera vez ocho años antes en el caso clínico que nos ocupa y lo teoriza en este texto junto con otros elementos de la técnica. En inglés se traduce por acting-out.

En este texto comenta que cuando esa repetición incluye a la persona del analista se ha establecido una “neurosis de transferencia”. Vemos entonces que ese aguierende Dora se realiza merced a la transferencia. Y la transferencia solamente es posible si el Otro entra en escena.

Lacan en el Seminaro X (3) nos enseña las diferencias entre pasaje al acto y acting out. Nos muestra que cuando el sujeto  sale de la escena para precipitarse fuera del Otro estamos en el pasaje al acto. Pero para ello es necesario que el sujeto se identifique al objeto a, expulsado del Otro. No es el caso de Dora. Ella no es expulsada, al menos por Freud. Más bien es ella la que lo expulsa.

Lo barra primero y lo expulsa después. Lo barra porque él no entiende de qué se trata para ella. Lo hace en dos tiempos. Cuando le dice que es la última vez que acude a sesión también dice que lo decidió hace quince días. Hace quince días decidió irse. Sería incomprensible que un pasaje al acto se dé con este preaviso.

También nos enseña Lacan que el acting es una mostración: “eso habla”. De lo que cae y del deseo ignorado. Si Dora deja caer a Freud es porque él no ha sabido a donde se dirigía su deseo. Ella lo pone en primer plano, despidiéndole como a una criada. Y es un acting-out, que como todos, llama a la interpretación, que Freud no ha dado con su empeño de que es el Sr. K lo que le interesa a Dora.

Se habla siempre del momento en el que Dora se va del tratamiento, pero creo que habría que insistir más en ese momento quince días anterior, en el que decide irse, porque da claves para entender lo que sucede. Se evidencia ahí que el trasfondo del acto de Dora está sostenido por su fantasma. Fantasma que a su vez sostiene un deseo ignorado. Todo ello en el campo el Otro.

Precisamente Dora no se deja guiar por la pulsión de muerte, como sería la identificación al objeto, sino que sale por la puerta  con su deseo intacto, y dejando a Freud que se las arregle con su ignorancia sobre ese deseo.

Gabriela Alfonso


(1) Freud, S. Obras completas, Tomo III, Biblioteca Nueva, 1972, pg. 1000.

(2) Freud, S. Obras completas, Tomo V, Biblioteca Nueva, 1972, pg. 1685.

(3) Lacan, J. El Seminario Libro 10, “La angustia”, Paidós 2006, Cap. IX.